Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos Suplementos nutricionales a base de hongos adaptogenos

Durante años acompañé a cientos de mujeres. Las veía esforzarse. Cambiar de dieta. Buscar respuestas en los medicamentos. Dormir poco. Exigirse demasiado.

Y siempre terminábamos llegando al mismo lugar. Estaban cansadas. No porque les faltara voluntad, sino porque nadie les había enseñado a cuidar de sí mismas.

Y, aunque tardé mucho en admitirlo... yo también estaba igual que ellas.

Había días en los que despertaba sin tener las mismas ganas de levantarme de la cama. Trabajaba. Sonreía. Cuidaba de todos. Dependía del café. Seguía adelante. Pero, por dentro, sentía que me estaba alejando lentamente de esa mujer vital y luminosa que alguna vez había sido.

Entonces decidí empezar a buscar las respuestas que nadie me estaba dando.

Y como sé por mi profesión que la naturaleza guarda respuestas que la ciencia recién está empezando a comprender, llegaron las plantas, las raíces, los minerales y por fin… los maravillosos hongos adaptógenos.

Recorriendo ese camino, encontré un laboratorio con gente excepcional que tuvo la disposición de convertir esa búsqueda en fórmulas reales y efectivas. Durante meses trabajamos con un solo objetivo: mejorar la vida de las mujeres.

¿Por dónde empezamos?

Por las 3 cosas que más le dolián a mis pacientes

 
El Despertar

ALBA

Cansancio y falta de energía al comenzar el día

 
La Nutrición

ARMONÍA

Sobrepeso y falta de equilibrio en las comidas.

 
El Descanso

SERENA

Insomnio y falta de un descanso reparador.

Tres rituales. Tres momentos del día que marcan el ritmo circadiano de nuestra biología femenina: El despertar, la nutrición y el descanso.

Tres pequeños recordatorios de que el bienestar no llega de golpe. Se construye. Lentamente. Con hábitos saludables y rituales que valen oro, dedicándole apenas tres minutos en una pequeña pausa.

Estoy feliz de compartir con vos este comienzo. Y quiero que sepas que cada vez que lo necesites, voy a estar acompañándote.

 

Todo Amor.
La Madrina de Barrosanto